lunes, 8 de noviembre de 2010

La iniciación - LA CALMA INTERIOR





   Practicar el sendero de la devoción, desarrollar la vida interior, tales son las primeras indicaciones que se deben dar al debutante.  Pero la ciencia espiritual provee además reglas prácticas cuya observación permite el acceso al sendero y la intensificación de la vida interior.
   Estas reglas no han sido concebidas arbitrariamente.  Reposan sobre una experiencia y un saber de los más antiguos y son dadas además por todas partes por donde se indica el camino hacia el conocimiento superior.  Todos los verdaderos instructores de la vida espiritual están de acuerdo sobre el contenido de estas reglas, inclusive si no las enuncian siempre en los mismos términos.   Por otra parte, las diferencias no son más que aparentes, y provienen de causas que no es el caso comentar aquí.
   Ningún maestro de la vida espiritual intentará ejercer, mediante reglas, un dominio sobre sus semejantes, ni estorbarles en su independencia, porque nadie sabe mejor que un Maestro de la vida espiritual estimar y defender la autonomía personal.
   Se ha dicho que el lazo que une a todos los iniciados es un lazo de naturaleza espiritual y que dos leyes conformes a la naturaleza de la cosa anudan entre sí los cabos de este lazo.  Ahora bien, si un iniciado se sale de su dominio puramente espiritual para entrar en la vida pública, hay una tercera ley que se impone a él inmediatamente: “Haz de manera que ninguno de tus actos, que ninguna palabra pueda atentar al libre arbitrio de nadie”.
   Un verdadero maestro de la vida espiritual está bien penetrado de este espíritu.  Cuando, a través de él, se ha adquirido la convicción de que así deben ser las cosas, uno se da cuenta igualmente de que no se perderá nada de la propia independencia siguiendo las reglas prácticas indicadas por él.
   He aquí cómo una de las primeras reglas prácticas puede revestirse del ropaje de la lengua de las palabras “Asegúrate la posibilidad de gozar de momentos de calma interior y sácales provecho para aprender a distinguir lo esencial de lo accesorio”.  Es así, repetimos, como se puede expresar, mediante el lenguaje, esta regla práctica.  Bajo su forma original, todas las reglas y lecciones de la ciencia espiritual son dadas mediante un lenguaje de signos y de símbolos, no mediante un lenguaje de palabras.  Para comprender el sentido y el alcance de esos signos y esos símbolos, para alcanzar toda su inteligencia, es preciso haber dado ya los primeros pasos en la ciencia oculta.  Ahora bien, estos primeros pasos pueden ser cumplidos si se observan con exactitud estas reglas bajo la forma en que son expresadas aquí.  El camino está abierto a todo hombre que esté firmemente resuelto a transitar por él.
   La regla que ha sido enunciada más arriba, concerniente a los momentos de calma interior es muy simple, y también es sencilla su observancia.  Pero no tendrá ninguna eficacia si no se aplica con un rigor que sea tan grande como su sencillez.   Por el contrario, quien busque de forma exacta, justa, estos instantes de aislamiento, advertirá pronto que sólo ellos le procuran toda la fuerza necesaria para poder llevar a cabo con bien su tarea cotidiana.  Y tampoco hay por qué creer que la observación de esta regla nos tiene que llevar forzosamente a sacrificar parte de tiempo que necesitamos para cumplir con nuestros deberes; porque, si verdaderamente no se dispusiera más que de cinco minutos por día, ellos ya serían suficientes.  Todo depende de cómo se empleen esos cinco minutos.
   Durante este tiempo, eso sí, es preciso abstraerse por completo de la vida que uno lleva diariamente.  El movimiento de los pensamientos y los sentimientos deben tomar un matiz completamente diferente.  Entonces se pasa revista ante la propia alma de todas las alegrías, todos los dolores, preocupaciones, experiencias y actividades....Y para poder hacerlo, es preciso acceder a un punto de vista que le eleve a uno por encima del nivel en que todas esas cosas— alegrías, dolores, preocupaciones, experiencias y actividades— se experimentan habitualmente.  Piénsese sólo en hasta qué punto las cosas de la vida ordinaria se las puede presentar distintas según sea usted u otra persona quien pasa por ellas.  Y no podría ser de otra manera, porque uno está comprometido con lo que siente, con lo que hace, mientras que lo que hace o experimenta otra persona únicamente se observa.
   Ahora bien, en los momentos de aislamiento deberá uno esforzarse en encarar y juzgar los acontecimientos de la propia vida y las propias acciones como si no nos concernieran, como si fueran de otro.  Imaginemos que alguien ha recibido un terrible golpe del destino, ¿no es cierto que se ve de una forma completamente diferente que cuando un golpe del mismo tipo le ocurre a alguien del círculo más intimo?.  Nadie podría considerar injustificada una conducta semejante.  Es algo que pertenece a la naturaleza humana.  Y esto lo mismo si se trata de casos excepcionales que si se trata de circunstancias ordinarias de la existencia.  El discípulo debe intentar poseer la fuerza necesaria para saber situarse en determinados momentos frente a sí mismo como se situaría delante de un extraño.  Debe considerarse con la serenidad de un juez.  Si lo consigue, todas sus experiencias personales se le presentarán bajo una nueva luz.  Mientras que estuviese prendido en sus redes, le sería imposible distinguir lo esencial de lo que no lo es.  En cuanto se posee la calma interior que permite observar las cosas con distanciamiento y objetividad, lo esencial se presenta separado de lo accesorio.  Preocupaciones y alegrías, pensamientos, sucesos, decisiones toman un aspecto completamente distinto para quién los contempla desde afuera.
   Es como si, después de haber caminado durante toda una jornada a través de una comarca, observando igual de cerca las cosas pequeñas que las grandes, se subiera al final de la tarde a una prominencia del terreno desde la que se pudiera observar de un solo vistazo todo el panorama.  Las relaciones entre tales o cuales puntos del paisaje adquieren entonces unas proporciones completamente distintas.  Una mirada tan amplia, tan libre de prejuicios, no se puede obtener respecto a circunstancias del destino en las que se está personalmente inmerso, cosa que, por otra parte, no es absolutamente necesaria.  Pero si es preciso tenerla de esa índole respecto a los acontecimientos pasados.
   Lo que otorga su valor a la calma de la mirada interior que se lleva sobre uno mismo tiene por otra parte menos que ver con lo que se observa que con la fuerza que es preciso ejercer para hacer que dentro de uno mismo reine esa serenidad.
   Porque todo ser humano porta en sí, junto a su personalidad de “todos los días”, una naturaleza superior.  Este hombre superior sólo se manifiesta cuando se le logra despertar.  Cada uno le puede despertar, pero él solo.     Mientras que este hombre superior permanece dormido, todas las posibilidades de adquirir conocimientos suprasensibles duermen con él.
   Por mucho tiempo que haga que no se hayan experimentado los frutos de la calma interior, hay que perseverar en la observancia de esta regla.  Y cuanto más tiempo haga, con más intensidad.  Para quien persevere de este modo, llegará el día en que le penetre la luz espiritual, en que un ojo cuya presencia en uno se ignoraba verá abrirse ante sí un mundo completamente nuevo.
   El investigador que comienza a seguir esta regla no tiene porque llevar a cabo ningún cambio en su vida exterior.  Se ocupa de sus obligaciones como antes, sufre las mismas penas, experimenta las mismas alegrías.  De ninguna manera se puede convertir en un extraño para la vida.  Por el contrario, más bien puede tomar parte en ella, durante el resto de la jornada, con tanta mayor intensidad cuanto que en esos momentos privilegiados él se entrega a una vida superior.  Esta va influyendo poco a poco en la vida corriente.  La serenidad de estos instantes excepcionales se extiende sobre el conjunto de la existencia.  El ser entero se hace más apacible, adquiere seguridad en todas sus acciones y no se deja desanimar por las contrariedades.  Quien se compromete en esta vía, va sabiendo progresivamente cada vez mejor guiarse a sí mismo y, en consecuencia, cada vez también depende menos de las contingencias y las circunstancias exteriores.  Muy pronto descubre hasta qué punto estos momentos privilegiados se convierten en un manantial de fuerza.  Todo aquello que antes hacia montar en cólera, ya no le produce la menor irritación.  Numerosos detalles que con anterioridad le aterrorizaban, ahora ya no le causan temor.  Concibe las cosas de la vida desde un ángulo completamente nuevo.  Antes, no emprendía determinadas tareas sin una secreta aprehensión.  Se decía a sí mismo: “Nunca seré capaz de hacer esto como desearía hacerlo”.  Ahora, un pensamiento semejante ya no se le pasa por la mente; por el contrario, se dice: “Quiero hacer acopio de todas mis fuerzas para llevar a cabo mi tarea tan bien como sea posible”.  Reprime las dudas que en otro tiempo le debilitaban.  Y es que, efectivamente, ahora sabe que el solo temor de no estar a la altura de las circunstancias le paralizaba; en el mejor de los casos, no ejercía precisamente una buena influencia sobre su actividad.  De este modo, uno detrás de otro, pensamientos fecundos y estimulantes penetran su vida y la idea que él se hace de ella.  Estos pensamientos positivos ocupan el lugar que antes ocupaban los que le paralizaban.  Y la persona comienza a saber dirigir su barca de una manera segura, en lugar de dejarla ir a la deriva, a merced del empuje de las olas.
   El efecto de esta calma segura y tranquila repercute sobre la totalidad del ser.  El hombre interior crece y, al propio tiempo maduran esas facultades del alma que conducen a los más altos conocimientos.  Porque los progresos que va consiguiendo en esa dirección permiten al investigador ir determinando progresivamente por sí mismo en qué medida las impresiones del mundo exterior deben actuar sobre él.
   Por ejemplo, alguien le dice unas palabras con intención de herirle, de molestarle, de irritarle; y no cabe duda de que sí le hubiese dicho lo mismo antes de haber seguido una disciplina interior, se habría sentido herido, molesto o irritado.  Pero desde que sigue el sendero del ocultismo, se encuentra en disposición de desproveer a esas palabras de su matiz hiriente, molesto o irritante, antes aún de que haya encontrado el camino para llegar al fondo de su alma.
   Y todavía otro ejemplo; una persona se impacienta con facilidad cuando tiene que esperar.  Pero he aquí que comienza su aprendizaje interior.  Entonces empieza a darse cuenta de la inutilidad de sus enervamientos, y esta idea se le impone con tal fuerza en los momentos de calma, que ante un hecho concreto que normalmente le produciría impaciencia, se le hace presente.  En consecuencia, el enervamiento que comenzaba a despuntar se extingue y aquellos minutos que en otras circunstancias hubiese pasado estúpidamente rumiando los motivos de su nerviosismo, los puede usar provechosamente en otro tipo de observaciones o pensamientos fructíferos.
   Reflexionad sobre  el alcance de todo cuanto acabamos de decir.  Pensad que el hombre superior está en constante evolución en el interior de vosotros.  Pero únicamente la calma y la seguridad tal y como han sido descritas en las páginas anteriores aseguran su normal evolución.  Los avatares de la vida exterior llegarían a perturbar el alma por todos sus costados, si el individuo, en lugar de regular esta vida y dominarla, se dejase gobernar por ella.  Es lo mismo que esas plantas que deben pujar por entre los intersticios de unas rocas.  Ellas se debilitan hasta que logran una salida al aire libre.  Para el ser interior, ninguna fuerza exterior puede propiciar esa liberación; únicamente la calma interior puede proporcionarla.  Las condiciones exteriores únicamente pueden modificar la forma de vida externa, pero jamás podrían despertar al hombre espiritual.  El estudiante de ocultismo debe engendrar en sí al hombre nuevo por medio de su actividad interna.
   Una vez nacido, el hombre superior toma en sus manos el timón y dirige con seguridad e comportamiento del ser exterior.  Cuando era éste el que gobernaba la barca, el hombre interior era su esclavo y, evidentemente, no podía expandir sus fuerzas; porque, mientras que una intervención externa pueda irritarme, no puedo decir que yo sea dueño de mí mismo o, por mejor decir, no se puede decir que haya logrado mi propio dominio.  Debo desarrollar la facultad de no dejarme impresionar por el mundo exterior más que dentro de los límites que yo mismo haya fijado.  Solamente entonces podré convertirme en un discípulo.
   El discípulo no puede alcanzar su meta más que si busca conscientemente esta fuerza.  Y lo esencial no es que alcance su objetivo en un tiempo determinado, sino sólo que tienda hacia él con perseverancia.  Son muchos los que han luchado y perseverado durante años sin notar en sí ningún cambio apreciable; pero los que no han desesperado, los que no se han dejado perturbar, se han encontrado en un determinado momento, de golpe, conque habían logrado la victoria interior.
   Ciertamente, es necesaria una gran energía para crear, en determinadas situaciones, algunos instantes de calma interior.  Pero cuanto mayor es la fuerza que se necesita, más importante es también el resultado que se obtiene.  En este terreno, todo depende de la siguiente condición; saber situarse enérgicamente frente a sí mismo como un extraño, para observar el propio comportamiento en su conjunto, con entera buena fe y con plena lucidez.
   Mediante la descripción de nacimiento del propio ser superior no se ha descrito sin embargo más que un aspecto de la actividad interior.  Es necesario añadir todavía otra cosa.  Cuando uno se sitúa frente a sí mismo como frente a un extraño, no se considera todavía más que a sí mismo.  Se vuelve a ver lo que se ha vivido y realizado, el medio en el que uno se ha comprometido.  Es completamente necesario elevarse hacia una esfera globalmente humana que no dependa ya de una posición personal.  Es preciso alcanzar el nivel de lo que le concierne a uno como ser humano en general, como si se llevase otra existencia distinta en condiciones completamente diferentes.  Es así como llega a emerger una visión de las cosas que sobrepasa el elemento personal.  El investigador dirige así sus miradas hacia mundos superiores a aquéllos en los que se desarrolla su vida cotidiana.  Comienza a tener entonces la experiencia de pertenecer a estos mundos.  Ciertamente, ni sus sentidos, si sus contactos ordinarios le enseñan nada al respecto.  En adelante, es en su vida interior donde coloca su centro de gravedad.  Escucha entonces las voces que le hablan en los momentos de calma y cultiva en sí las relaciones con el mundo espiritual.  Se abstrae del medio exterior, cuyo ruido ya no le alcanza.   Todo se torna silencioso a su alrededor.  Aparta de si los pensamientos que le recordarían las impresiones exteriores.  En sus adentros, se colma de esta “apacible contemplación interior”, de este diálogo con las realidades del espíritu.
   Una tal contemplación silenciosa debe convertirse en algo natural, en una necesidad vital para el investigador.  Al principio, se encuentra enteramente sumergido en un mundo de pensamientos.  A continuación debe experimentar, mediante este tranquilo movimiento de los pensamientos, un vivo sentimiento.  Debe aprender a amar lo que el espíritu derrama dentro de él.  Pronto deja de experimentar este mundo de los pensamientos como algo menos real que las cosas que le rodean en la vida; comienza a hacer caminar sus pensamientos como manejaría objetos en el espacio.  Se aproxima el momento en que las verdades que se le revelan mediante este trabajo interior apacible de los pensamientos se le van a presentar bajo un aspecto mas real que el de los objetos materiales.  Siente que una vida se expresa en este mundo de las ideas.  Las ideas no son sombras, reflejo, sino que sirven para la expresión de entidades ocultas.  Ellas comienzan a hablarle en medio del silencio.  Con anterioridad, los sonidos no le llegaban más que desde el exterior, a través de los oídos; ahora resuenan dentro de su alma, un lenguaje interior— un verbo interior— se abre a él.  Cuando vive por primera vez uno de tales momentos, se siente colmado de alegría.  Sobre todo cuanto le rodea se expande la luz interior.  Comienza, puede decirse, una segunda existencia.  Un torrente de fuerzas divinas, de felicidad divina, le inunda.  Solamente un ser que posea ojos y oídos puede percibir colores y sonidos.  Y todavía el ojo no puede discernir nada si falta la luz que hace que las cosas sean visibles.  La ciencia espiritual proporciona los medios necesarios para desarrollar oídos y ojos interiores, hacer surgir la luz del espíritu.
   Estos medios de la disciplina interior comportan tres etapas: 1º. LA PREPARACIÓN, que desarrolla el sentido interior, 2º. LA ILUMINACIÓN, que hace brotar la luz espiritual; 3º. LA INICIACIÓN, que establece el contacto con las altas realidades del espíritu.   

lunes, 1 de noviembre de 2010

La iniciación - LA VIDA INTERIOR

 




   Lo que debe ser obtenido por medio de la devoción, se hace todavía más eficaz cuando se añade a ello otro tipo de sentimiento que consiste en lo siguiente: se aprende a entregarse cada vez menos a las impresiones del mundo exterior y a desarrollar a cambio una vida interior más intensa.  El hombre que busca sin cesar sensaciones nuevas y corre de la una a la otra, que no busca otra cosa que distraerse, sería incapaz de encontrar el camino de la ciencia espiritual.  Por el hecho de serlo, el discípulo no debe hacerse menos sensible con respecto al mundo exterior; pero su vida interior debe ser lo bastante rica para dictarle la manera justa de entregarse a las sensaciones exteriores.
   El hombre cuyos sentimientos son intensos y profundos experimenta, ante un bello paisaje de montañas, por ejemplo, algo que no es capaz de experimentar otro con sentimientos más pobres.  Unicamente lo que pasa en el interior de nosotros mismos puede suministrarnos la llave de las bellezas de este mundo.  Mientras que a unos seres un viaje por mar les deja absolutamente indiferentes, a otros les revela el lenguaje eterno del espíritu del universo; los misterios de la creación se revelan entonces para ellos.  Es preciso aprender a acercarse al mundo exterior con sentimientos e ideas dotados de una vida personal intensa, si de verdad se quiere desarrollar una relación real con él.  En todos sus fenómenos, este mundo está lleno del esplendor divino; pero es preciso haber hecho, en el interior de la propia alma, la experiencia de lo divino para ser capaces de encontrarlo en todo cuanto nos rodea.
   Por todo esto, es muy recomendable procurarse momentos de silencio y de soledad que nos permitan sumergirnos en el interior de nosotros mismos.  Pero no se debe uno poner entonces, sin embargo, a la escucha del propio yo.  El efecto sería completamente el opuesto del que se debería obtener.  En estos momentos de silencio, se debe por el contrario dejar resonar en sí el eco de lo que el mundo exterior nos ha comunicado.  Cualquier flor, cualquier animal, cualquier acontecimiento nos va a descubrir, en medio de esta soledad y este silencio, secretos insospechados.  De este modo se prepara uno, se pone en disposición de llevar adelante nuevas impresiones del mundo exterior con ojos distintos, con mirada diferente a la que antes se tenía.  Si no se busca otra cosa que gozar de las impresiones, uno oculta a la otra y se termina perdiendo la facultad de comprender.  En cambio, cuando se sabe extraer la lección de lo que el gozo puede revelar, se ejerce y, en consecuencia, se eleva el propio poder del conocimiento.
   El ejercicio no consiste solamente en prologar el eco del goce que se experimenta; es preciso inclusive renunciar a este goce para dejar que la actividad interior elabore libremente las sensaciones.  Y aquí se puede presentar un verdadero escollo, un auténtico peligro: en lugar de trabajar sobre sí mismo, se puede fácilmente, por el contrario, distraerse y permanecer en el intento de prolongar el disfrute de un gozo que en realidad ya ha pasado.  No hay que subestimar esta posibilidad porque de ello pueden surgir infinitos errores.  Es necesario continuar por el propio camino, a pesar de todo el cúmulo de tentaciones que pueda asaltar al investigador; tentaciones que tenderían a endurecer él yo y al encerrarlo sobre sí mismo.  Y lo saludable es lo contrario: que se abra a todo lo que le llega de fuera.
   Debe, ciertamente, buscar el gozo, porque es a su través como el mundo exterior viene a situarse delante de él, y si se cierra a sus incitaciones se convierte en algo semejante a una planta que no tiene fuerza para extraer de la tierra las savias nutritivas.  Pero, por otra parte, si se detiene en el solo goce, se confina en sí mismo.  A partir de entonces, no significará ya nada para el universo y no tendrá importancia más que para sí mismo.  A quien continúe confinándose de este modo en sí mismo, a quien se limite a consagrar todos sus cuidados al propio yo, el universo lo repudiará; de él puede decirse que está muerto para el universo.  El investigador no considera el gozo más que como un medio, como una manera de ennoblecerse para el universo.  El gozo le sirve de información, una información que le ilustra sobre el mundo.  Pero, una vez recibida la enseñanza, es preciso que uno mismo ponga manos a la obra por medio del gozo.  Si se aprende, no es para acumular tesoros dentro de uno mismo, sino para poner todo lo que se haya adquirido al servicio del mundo.
   Este es uno de los principales principios de la ciencia oculta; un principio que nadie tiene derecho a transgredir, sea cual sea el fin que pretenda alcanzar.  Debe imprimirse en el corazón de los neófitos de cualquier disciplina perteneciente al ocultismo.
   Se enuncia de la siguiente manera:
   Todo conocimiento que busques con el único fin de aumentar tu saber, de acumular tesoros en tu interior, se aparta de tu camino.  Y, por el contrario, todo conocimiento que busques para estar dispuesto a servir mejor al ennoblecimiento del hombre y a la evolución del universo, te hace adelantar un paso.
   Es ésta una ley que debe ser rigurosamente observada.  Y no se será un auténtico discípulo antes de haber hecho de ella el eje de la propia existencia.  Es ésta una verdad fundamental que se puede condensar en esta simple frase:
  

Toda idea que no se convierta para ti en un ideal mata una fuerza en tu alma; Toda idea que se convierte en un ideal crea en ti fuerzas de vida.

viernes, 22 de octubre de 2010

La iniciación - LA DEVOCION




   Antes que nada, se debe establecer en el alma una cierta disposición  fundamental.  A esta fundamental disposición, el investigador espiritual la llama sendero de la devoción: devoción por la verdad, por el conocimiento.  Solamente 
esta actividad espiritual puede hacer de alguien un verdadero discípulo.
   Quien posea experiencia en este dominio conoce perfectamente qué tipo de disposiciones se hacen notar desde su infancia en los verdaderos ocultistas.  Desde la infancia, ya experimentan como una especie de veneración por las grandes personas que admiran.  Las miran con un respeto que hace desaparecer hasta el fondo más profundo de su corazón toda idea de crítica o de oposición.  Llegados a la adolescencia, todo cuanto pueda animar en ellos esta veneración les resulta beneficioso.  Es entre este tipo de personas entre las que se reclutan numerosos discípulos de la ciencia espiritual.  ¿No ha experimentado usted alguna vez temor ante el umbral de la puerta ni a franquear la entrada del “santuario”?  Pues bien, en el sentimiento que ese ser le inspiraba entonces se percibía en germen lo que puede conducirle a seguir la senda del ocultismo.  Es una auténtica felicidad para el ser en vías de crecimiento el poseer estas disposiciones y, en este orden de cosas, es preciso tener muy presente que no hay por qué creer que ellas se inclinan hacia ningún tipo de sumisión ni, mucho menos, de esclavitud.  Este respeto del niño por los hombres mayores se metamorfoseará más tarde en un respeto por la verdad y por el conocimiento. La experiencia demuestra que los hombres que saben comportarse de la manera más libre en la vida son también los que han conocido la veneración para con quien de verdad la merecía.  El respeto resplandece en todo aquello que brota del fondo del corazón.
   Si no fortificamos en nosotros ese sentimiento profundo de que existe una realidad que nos sobrepasa, no encontraremos la energía necesaria para crecer de forma que podamos acceder a ella.   El iniciado conquista la fuerza necesaria para elevar su pensamiento hacia las cimas porque su corazón, en contrapartida, ha penetrado en las profundidades del respeto y de la devoción.  Las cumbres del espíritu no pueden ser conquistadas más que después de pasar a través de la puerta de la humildad.  Nadie podrá adquirir un justo saber si antes no ha aprendido a respetarlo.  En principio, el hombre posee el derecho de mirar a la luz cara a cara; pero es preciso que se gane ese derecho.  La vida espiritual tiene sus leyes, como las tiene la vida material.  Frotad una varilla de vidrio con una substancia apropiada y se cargará de electricidad, adquiriendo la propiedad de atraer pequeños cuerpos.  Se trata, ni más ni menos, que de la consecuencia de una ley muy bien conocida por los físicos.  Se sabe igualmente, cuando se conocen las bases del ocultismo, que si se cultiva en sí la verdadera devoción, de ella nacerá una fuerza que, más pronto que tarde, nos elevará al conocimiento.
   Aquel que posee naturalmente estos sentimientos de devoción, o que ha tenido suerte de adquirirlos mediante su educación, encontrará en ellos, durante el transcurso de su vida, un precioso auxiliar en el momento de  buscar el acceso a los conocimientos superiores.   Mientras que si no se posee esta preparación, desde los primeros pasos se ven surgir dificultades, a menos que se emprenda, a través de una enérgica disciplina, las tareas de hacer brotar en sí esta disposición.
   En nuestra época, resulta verdaderamente importante insistir sobre este punto.   La civilización actual está más inclinada a criticar, a juzgar, a condenar, que a confiar y a respetar.   Nuestros propios hijos, en lugar de creer en lo que se les dice, se entregan con verdaderas ganas a la contestación, a la protesta.  Ahora bien, toda crítica, todo juicio sin apelación, hace salir del alma unas fuerzas que la habrían podido llevar hacia el conocimiento superior, mientras que la devoción las hace crecer, aumentar.  No se trata aquí de hacer un proceso a nuestra civilización.  Por otra parte, ¿no debemos todos los grandes descubrimientos modernos al espíritu crítico, a la observación independiente, a la preocupación por experimentarlo todo para no quedarse más que con lo mejor? Nunca se hubiesen producido los progresos en las ciencias, la industria, los transportes, la legislación que todos conocemos, si el hombre moderno, según sus propias normas, no lo hubiese puesto todo en cuestión; pero lo que de este modo hemos ganado en las formas modernas de la civilización, hemos tenido que pagarlo con una pérdida proporcional de conocimientos superiores, de vida espiritual. Hagamos notar aquí con la debida fuerza que este respeto por los conocimientos superiores se dirige no ya a personas concretas, sino a la verdad y al conocimiento en sí mismos.
   Es preciso darse cuenta claramente de que el hombre que está completamente cogido por las formas exteriores de la civilización actual tendrá grandes dificultades para remontar la corriente y acceder al conocimiento de los mundos del espíritu.  Esto no lo conseguirá más que trabajando enérgicamente sobre sí mismo.  En una época en que las condiciones materiales eran más sencillas, era también más fácil lograr un proceso espiritual.  La esfera de lo sagrado planeaba por encima de las contingencias de este mundo.  Pero, en un siglo de espíritu crítico, el ideal ha descendido.  Otros sentimientos han ocupado el lugar de la devoción, del respeto, de la veneración, de la admiración, virtudes éstas que nuestra época rechaza cada vez más.  La vida corriente no suministra ya las ocasiones de ejercerlas sino en muy débil medida; por tanto, es necesario que cada uno las haga brotar dentro de sí.  Se hace absolutamente necesario que cada uno impregne su alma de ellas si las quiere poseer.  Y esto, no se puede hacer solamente mediante el estudio; hay que conseguirlo mediante la práctica de la vida.  Es por esto por lo que todo aquel que quiera convertirse en estudiante del ocultismo deberá trabajar enérgicamente para educar en sí mismo la actitud devocional.  Por todas partes, en su entorno, en las experiencias que lleva a cabo, deberá buscar todo aquello que pueda forzar su admiración y su respeto.  Si, en los hombres con que me encuentro, no veo más que sus debilidades, para criticarlas, doy al traste con una fuerza de conocimiento superior.  Por el contrario, si me aplico con amor a descubrir sus cualidades, concentro esta fuerza en mí.  No debo pues perder ninguna ocasión de seguir este precepto si quiero seguir el buen camino.  Ocultistas experimentados saben muy bien cuánto deben al hábito de ver el lado bueno de todas las cosas y de ser reservados en sus juicios.
   Por otra parte, esta regla no debe aplicarse sólo a nuestras relaciones exteriores, sino que debe también gobernar las profundidades de nuestra alma.  El hombre tiene entre sus manos el poder de perfeccionarse e inclusive, con el tiempo, de transformarse enteramente.  Pero esta transformación debe alcanzar hasta su vida interior, sus pensamientos.  No basta con que su comportamiento exterior testimonie, dé muestras de un cierto respeto por los demás; también en su interior debe vivir este respeto.  El estudiante del ocultismo debe pues comenzar por introducir la devoción en su vida mental; debe vigilar los movimientos de su conciencia para que entre ellos no aparezca el desprecio ni la crítica destructiva, sino que, por el contrario en ella, en su conciencia, sólo se cultive metódicamente la devoción.
   Los momentos de calma en que, en un movimiento de retorno sobre uno mismo, se toma conciencia de la acción deformante que ejercen la crítica, las censuras, las prevenciones respecto a la vida del universo, estos momentos, iba a decir, nos acercan al conocimiento espiritual.  Y progresaremos rápidamente si, en estas ocasiones, no dejamos que en nuestra conciencia se establezcan más que ideas impregnadas de admiración, de estima y de respeto hacia las cosas y los seres de este mundo.
   Todo el que tenga experiencia en estas cuestiones sabe bien que, en instantes como los descritos, se despiertan en el hombre unas fuerzas que, de otro modo, hubiesen permanecido sólo latentes, pero no actuantes.  Es así como se abre la mirada del espíritu.  Realidades que nos rodean y que con anterioridad no habíamos sabido discernir, comienzan a revelarse.  Se nos hace claro, diáfano, que, hasta entonces, no habíamos percibido más que una parte del mundo en que vivimos.  Los seres humanos con los que nos encontramos entonces se nos aparecen igualmente bajo una nueva luz.  Ciertamente, no basta con esta actitud devocional para percibir en un ser fenómenos tan sutiles como, por ejemplo, su aura; para conseguir esto, hace falta una disciplina mucho más fuerte y estricta.  Pero el primer paso para adquirir esta imprescindible disciplina es dedicarse enérgicamente al aprendizaje de la devoción.
   El ingreso del discípulo en la senda del conocimiento se cumple sin ruido, inadvertido por el mismo entorno.  Nadie advierte el cambio que se opera en él.  Asume sus deberes y continúa ocupándose de sus asuntos como de ordinario.  La metamorfosis sólo tiene lugar en la intimidad de su alma, completamente sustraída a las miradas exteriores.  La actitud devocional con respecto a todo cuanto es digno irradia sobre el conjunto de la vida afectiva; toda la vida afectiva de quien pasa por esta experiencia encuentra aquí su centro.  De la misma manera que el sol anima con sus rayos todo lo que vive, esta facultad de venerar vivifica todas las fibras de la vida afectiva.
   A primera vista, cuesta trabajo creer que sentimientos tales como el respeto, la estima, la veneración, tengan una relación con el conocimiento.  La razón de ello no es otra que la de que solemos estar inclinados a considerar el conocimiento como una facultad en sí, independiente de todo lo que acontece en la vida interior.  Se olvida que es el alma la que conoce.  Y los sentimientos constituyen los alimentos del alma de la misma manera que las viandas constituyen el alimento del cuerpo.  Si al cuerpo se le dan piedras en lugar de pan, se extinguirá su actividad.  Lo mismo sucede con el alma.  El respeto, la estima, la devoción son substancias nutritivas que aseguran la salud y el vigor al conjunto de las actividades de uno y, antes que a ninguna otra, a la actividad del conocimiento.  Por el contrario, el menosprecio, la antipatía, la denigración de lo que es por sí estimable paralizan y matan la fuerza de conocer.
   Para el investigador espiritual, este hecho se traduce hasta en los colores del aura.  En la del discípulo que asimila sentimientos de veneración y de devoción se produce una transformación.  Determinadas tonalidades espirituales semejantes al rojo amarillento, al marrón rojizo desaparecen para dejar su lugar a un rojo azulado.  Esta transformación es señal de que se ha abierto el poder de conocer; ciertos acontecimientos que hasta el momento hacían pasado inadvertidos para el discípulo, aunque estaban cerca de él, a su alrededor, se le vuelve repentinamente accesibles.  Es que la devoción ha despertado en el alma una fuerza de simpatía mediante la cual atraemos, en los seres que nos rodean, la manifestación de cualidades que, sin esto, hubiesen permanecido ocultas.

domingo, 10 de octubre de 2010

La iniciación - ¿CÓMO ADQUIRIR EL CONOCIMIENTO DE LOS MUNDOS SUPERIORES?



LAS CONDICIONES


   En todo hombre duermen facultades latentes gracias a las cuales le es posible adquirir un conocimiento de los mundos espirituales.  
   Místicos, gnósticos, teósofos, han afirmado en todo tiempo y lugar la existencia de un mundo de las almas y de un mundo de los espíritus, para ellos tan consistente y tan presente como éste que puede ver físicamente con sus ojos y tocar con sus manos.
   La ciencia secreta no es más misteriosa para el profano que pueda serlo el arte de escribir, de pintar o de esculpir para quién no haya aprendido sus reglas.  Se podrá aprender a escribir o a pintar cuando se tomen medidas necesarias para ello.  Del mismo modo, si se sigue el buen camino, se puede llegar a convertirse en un discípulo, y hasta en un maestro de la ciencia oculta.  
Sólo en un punto de vista se distingue ésta de las demás ciencias humanas; se puede comprender que una gran pobreza o un medio muy primitivo puedan impedir a alguien que aprenda a escribir; en cambio, ningún obstáculo exterior podrá detener la marcha de quien aspire profundamente a adquirir los conocimientos  y habilidades necesarios en los mundos superiores.
   A menudo se piensa que es necesario buscar en algún lugar a los maestros del conocimiento superior para obtener sus consejos.  Pero de hecho, más vale tener en cuenta dos cosas: en primer lugar, el que avance seriamente hacia el conocimiento no retrocederá ante ningún esfuerzo, ante ningún obstáculo, para llegar a descubrir a un iniciado que le pueda introducir en los secretos del universo.  Por otra parte, si su aspiración al conocimiento es tan sincera como noble, el momento de la iniciación llegará para él cualquiera que sea la situación en que se encuentre.  Porque a ningún espíritu que busca le puede ser negado el conocimiento a cuya conquista ha adquirido el derecho.  Es ésta  una ley natural para todo iniciado.  Pero otra ley, igualmente natural, prescribe no entregar ningún secreto a quien no esté preparado para recibirlo.  Un iniciado está mucho más realizado como tal cuanto más rigurosamente observe estas dos leyes.  El lazo espiritual que une a todos los iniciados no tiene nada de exterior; pero estos dos preceptos constituyen las sólidas ataduras que enlazan entre sí los cabos de esos dos lazos.  Usted puede ser íntimo amigo de un iniciado, pero, en el fondo, estará separado de él hasta tanto no se convierta en iniciado también usted mismo.  Puede gozar de todo su afecto, de toda su estima; sin embargo, él no le confiará un secreto hasta que usted no se encuentre maduro para recibirlo.  Puede halagarle, puede amenazarle, puede torturarle; nada le hará traicionar la más mínima parcela de lo que no debe decir porque, en el grado de desarrollo en que usted se encuentra, esta revelación no despertaría aún en su alma la resonancia justa.
   Los caminos que hay que recorrer para adquirir la madurez  que exigen estas revelaciones están establecidos de una manera precisa.  Ellos han sido trazados con anterioridad, en caracteres eternos e inefables, en los mundos espirituales donde los iniciados vigilan los misterios supremos.
   En los tiempos antiguos, que han precedido a los tiempos históricos, los hombres podían ver externamente los templos del espíritu.  Hoy día, al haber perdido la vida humana toda espiritualidad, estos templos ya no son visibles a nuestros ojos.  Pero por todas partes existen bajo una forma espiritual y todo el que los busque los puede encontrar.
   Sólo en el interior de sí mismo encontrará un hombre los medios necesarios para hacer hablar a un iniciado.  Si lleva consigo determinadas cualidades interiores hasta un cierto grado de desarrollo, podrá tomar la parte que le corresponde de los tesoros de la sabiduría.

sábado, 2 de octubre de 2010

Omraam Mikhael Aivanhov - Hacia Una Civilizacion Solar

Activación del tercer ojo

MAESTRO ASCENDIDO KUTHUMI

CANALIZADO A TRAVES DE MICHELLE ELOFF©
JOHNHANNESBURGO,
Traducción: Fara González.

Yo Soy Kuthumi y vengo en los rayos del Amor y la Sabiduría para saludarles en este tiempo trayéndoles las bendiciones del despertar, de la integración del sincronismo y de la paz.
Saludos queridos.

Y es con gran placer y alegría en nuestros corazones que nos reunimos con ustedes en este día, al sostener a cada uno firmemente dentro del corazón de Cristo y con seguridad en las manos de Dios.
Seres Divinos, al reunirnos con ustedes en este tiempo en la presencia de la energía de Cristo les traemos las bendiciones individuales que su alma ha solicitado, pidiéndoles que abran su energía para recibir estas bendiciones de energía, para poder asistirles en sus procesos personales de sanación a cualquier nivel que se requiera en el presente.
Hoy asistimos a este grupo en la plena activación de su chacra de quinta dimensión del tercer ojo. El estado de conciencia de quinta dimensión es de una frecuencia vibratoria elevada, actúa instantáneamente y aún al proyectar ustedes un pensamiento se manifiesta inconscientemente, así es de rápido el trabajo de esta energía. Esta es otra razón por la cual es tan vital el trabajo con ustedes en su desarrollo personal y proceso del despertar, para que puedan conocer tanto como puedan sobre sí mismos en cada momento dado y a la vez, hagan el esfuerzo consciente para reprogramar el subconsciente, para asegurarse de que lo que se le suministre al inconsciente sea de la más alta vibración y no provenga del viejo paradigma del estado de conciencia condicionado de la tercera dimensión.
Queridos, la glándula pineal de la cual emanan frecuencias de energías a través del chacra del tercer ojo, está sufriendo cambios en la actualidad dentro de los cuerpos de energía, haciendo que esta glándula vuelva a manifestar su configuración y tamaño original. La configuración y el tamaño que tenía cuando ustedes eran niños. Una de las razones por las cuales los niños están generalmente más conectados al espíritu que los adultos por así decirlo, se debe a que la glándula pineal de ellos todavía retiene la plena presencia de su estado de conciencia Crístico. Al ser ellos afectados por las condiciones proyectadas, esta glándula cambia y cuando llegan a la pubertad la glándula pineal comienza a contraerse hasta convertirse en lo que es ahora en su cuerpo adulto.
Una de las razones desde el punto de vista esotérico, por la que se contrae la glándula pineal cuando comienza la pubertad es porque los cambios hormonales facilitados a través de la glándula pituitaria no vibran al unísono. El estado de conciencia del individuo es de una vibración más densa y en lugar de que los tres niveles asciendan al próximo nivel del estado superior de conciencia, este estado de conciencia se distorsiona y hay una insuficiencia de la luz necesaria para asegurar que la glándula pineal mantenga la plenitud de su ser.
Por tanto, mientras más conscientemente trabajen ustedes en el desarrollo de sus capacidades clarividentes, “clariaudientes” y “clarisencientes, más luz asimilarán dentro de su ser. Esto implica que habrá la suficiente luz para sostener las glándulas pineal, pituitaria, tiroides, timo, tálamo e hipotálamo, que resultan afectadas por el desarrollo espiritual de ustedes y también se afectan en razón del cociente de luz presente en sus cuerpos energéticos en un momento dado.
Un sinnúmero de personas siente que se le manifiestan problemas en su glándula tiroides a medida que se desarrollan en su sendero espiritual, este es uno de los efectos colaterales de la reestructuración de la anatomía espiritual de los cuerpos de luz y la glándula tiroides entonces necesita experimentar un ciclo de la denominada desintoxicación para poder liberarse de los condicionamientos de la tercera dimensión que ha almacenado durante el curso de la vida del individuo. Por tanto el comprometerse conscientemente al despertar de sus sentidos superiores contribuye a su vez, al mantenimiento de la salud física.
La activación de su tercer ojo de quinta dimensión también les apoyará durante los próximos ocho años a medida que cambian, a medida que crecen y despiertan aún más y ascienden por la espiral de luz hacia niveles superiores del estado de conciencia que han planeado experimentar en orden divino. La capacidad de ser receptivos a la comunicación telepática y la capacidad de comunicarse telepáticamente con otros seres humanos y seres de luz se convierte en un requerimiento vital en este tiempo del despertar. Verán, no le corresponde a los seres de conciencia superior descender para enseñarles y presentarles a ustedes lo necesario para que puedan evolucionar. Llega el momento en que los seres humanos necesitan elevar su vibración y encontrarse con estos seres de luz a mitad de camino. Ese tiempo es ahora.
Los seres de conciencia superior descienden tanto como pueden, ahora depende de ustedes el elevar su energía para ascender y continuar su evolución en todos los niveles. Al confiar en el proceso de un despertar sensorio superior ustedes abren mundos de experiencia y oportunidad. Mundos de sabiduría superior, de conocimiento altamente avanzado que por derecho divino, son capaces de re-aprender y a los cuales acceder. Se les presenta la oportunidad queridos de ir más allá de los límites de la tercera dimensión, de la cuarta dimensión, adentrándose completamente en la quinta dimensión.
Así que ahora vamos a asistirles para que puedan hacer esto realidad, acompáñenme al incursionar en el mundo de Shambala, yendo al interior de los templos zafiro.
Pónganse cómodos, cierren sus ojos. Tomen una inhalación profunda a través de la nariz, exhalen por la boca. Inhalen profundamente hasta el fondo del estómago y al exhalar liberen cualquier negatividad o densidad que les lastre. Continúen respirando de esta manera. A cada inhalación y exhalación reconozcan que se relajan más y se centran más y se alinean con todos los niveles de su ser superior, su luz superior y su estado superior de conciencia.
Ahora imagínense sentados en un jardín magnífico, de una belleza tal que les quita el aliento. Echen una ojeada a todas las magníficas creaciones que les rodean. Sientan la paz de este lugar sagrado, que llena y nutre al niño interior de ustedes. Comiencen a caminar a lo largo del sendero ante ustedes e imaginen unas magníficas puertas dorados, cerradas y al ustedes acercarse imaginen a dos magníficos dragones a cada lado de las puertas. Estos dragones son parte del sistema de energía de Lady Kwan Yin y son los custodios de las puertas doradas que les llevan al mundo de Shambala, donde se manifiesta el templo de la luz zafiro.
Saluden a estos seres de luz. Soliciten de ellos el permiso para cruzar las puertas doradas de Shambala y díganles por qué solicitan su permiso. Las puertas se abrirán al momento de emitir ellos su consentimiento. Si estas puertas se han abierto, atraviésenlas. Están ahora en los jardines sagrados de Shambala. Continúen lentamente por el sendero ante ustedes y sean conscientes de la brillante luz que se acerca a ustedes, a medida que esta luz se acerca verán a un magnífico Arcángel de luz, también conocido como el Señor Metatrón, que viene hacia ustedes. Salúdenlo y agradézcanle por venir a recibirlos. El se vuelve y regresa en la dirección en que ha venido, síganlo. Les lleva hacia un templo magnífico hecho de zafiro puro, la luz del zafiro brilla en todas direcciones. Esta luz se filtra a través de todo el cuerpo de ustedes, entra en cada célula de cada órgano de su cuerpo. Disuelve la negatividad, la energía densa, estancada en sus cuerpos físico, emocional, mental y sutil.
Sean conscientes de como se sienten física o emocionalmente, solamente sean. Inhalen la luz zafiro dentro de su cuerpo, abran sus brazos y permitan que ella se filtre a través suyo. Permitan que se derrame sobre ustedes y que gire alrededor de ustedes.
El Señor Metatrón ahora les hace una señal para que le sigan hacia dentro del templo zafiro. Al entrar al templo agradezcan por haber sido bienvenidos dentro del templo sagrado y diríjanse hacia su centro.
Mientras se yerguen en el centro del templo zafiro, todos sus guías, sus maestros, todos sus seres guardianes y de sanación se manifiestan y forman un semicírculo detrás de ustedes, creando una sensación de apoyo. Cada uno de estos seres les saluda abriendo su chacra corazón y proyectando un rayo de luz magenta hacia el chacra corazón de ustedes. Simplemente imaginen que estos rayos de energía entran a su chacra corazón por la espalda de ustedes, llenándoles con esta magnífica energía magenta.
Miren ahora dentro de los ojos del Señor Metatrón. Al hacerlo verán que se manifiesta un tercer ojo en el centro de la frente de Metatrón y al hacer esto, se manifiesta un ojo en el centro de la frente de ustedes. Estos ojos también hacen contacto entre sí. Esto crea una pirámide de energía. El triángulo superior entre el tercer ojo de ustedes y sus ojos físicos representa la mente superior del Dios Padre. Se manifiesta otro triángulo desde los dos ojos físicos de ustedes hacia abajo hasta el punto de su barbilla, representando la sabiduría superior y el estado de conciencia de la Diosa Madre.
Enfóquense ahora a través de su tercer ojo e imaginen que ven todo lo que les rodea únicamente a través de su tercer ojo. Sean conscientes ahora de la espiral de luz zafiro que se manifiesta entre ustedes y el Señor Metatrón. Esta espiral se expande hasta que les absorbe plenamente. A medida que gira con más rapidez, las energías de ustedes vibran a una mayor frecuencia hasta que eventualmente la vibración es tan alta que se manifiesta en una brillante luz blanca que se funde con la luz zafiro. A medida que esta espiral continúa girando alrededor de ustedes y ustedes quedan totalmente plenos y envueltos en esta brillante luz blanca y zafiro imaginen que su chacra corona se abre y permite que se filtre la luz a través de su glándula pituitaria. Llegando a su glándula pineal. Permitan que su chacra del tercer ojo se abra completamente para aceptar esta luz. Imaginen que esta luz se desplaza hacia dentro de sus glándulas del tálamo e hipotálamo. Si no saben donde están situadas, de todas formas la energía las encontrará
Ahora imaginen como esta luz zafiro y blanca se mueve hacia el centro de su cerebro y llena su cerebro con esta energía pulsando desde adentro hacia fuera y al hacerlo abre todos los canales de sus sentidos superiores. Ahora permitan que esta luz blanca y zafiro se filtre hacia abajo por su cuello, abran su chacra laríngeo para aceptar esta energía. Desplácenla por sus hombros y hacia abajo por sus brazos y manos y permitan que se abran los chacras de las palmas de las manos y de los codos para que reciban y acepten esta energía y luz. Se desplaza hacia abajo hacia su chacra corazón, ábranlo y acéptenla. Esta luz llena su espina dorsal y se desplaza por su espalda. Llena sus pulmones, su estómago, sus intestinos, todos los órganos vitales en su región abdominal.
Abran su chacra del plexo solar y su chacra sacro para aceptar y absorber plenamente esta energía y luz. Desplácenla por sus caderas. Llena su área pélvica, abran su chacra base y absorban esta energía. Se desplaza hacia abajo por sus piernas, sus rodillas, abran sus chacras de las rodillas y absorban esta luz. Abajo hacia los tobillos y talones, abran sus chacras de los tobillos y absorban la energía y la luz. Desplácenla a los pies y abran los chacras de las plantas de los pies para que absorban esta energía y luz.
Entonces libérenla hacia dentro de la Madre Tierra.
Su cuerpo vibra ahora y pulsa con una brillante luz blanca y zafiro. Ahora han activado plenamente su manto zafiro. El cuerpo de energía y la luz que nutrirá y mantendrá su chacra de quinta dimensión del tercer ojo plenamente activo y abierto.
El Señor Metatrón extiende ahora ambas manos, con sus palmas abiertas y en el centro de cada palma hay un brillante cristal de zafiro, uno azul y uno blanco. Enfoquen sus ojos en estos cristales. Tomen nota del color del zafiro en cada mano, en otras palabras a través de que ojo se están conectando con cada color zafiro.
El Señor Metatrón ahora les pide que se acerquen y pongan la palma de sus manos hacia abajo sobre las Suyas y sobre las gemas zafiro, de manera que estas toquen las palmas de las manos de ustedes. Ahora ustedes se funden con la luz del Señor Metatrón y en la energía de ustedes se imprimen los códigos zafiro de sabiduría superior y conocimiento tal como lo enseña el Señor Metatrón en su escuela de conocimiento superior. Cada célula de su cuerpo vibra con gratitud a medida que absorbe esta luz, la luz de la sabiduría, la luz del conocimiento. Su cuerpo vibra con la absorción de la luz de la inspiración, la luz de la intuición, de la claridad en la visión y de la premonición.
Ahora hagan contacto visual con el Señor Metatrón nuevamente y si han otorgado pleno permiso consciente para ser iniciados en el templo zafiro de Shambala, para recibir las enseñanzas de luz del Señor Metatrón y si están conscientemente comprometidos a trabajar en el desarrollo consciente de sus poderes superiores y en todas las herramientas enmarcadas dentro de su tercer ojo, entonces por favor, repitan en voz alta conmigo. Su silencio será interpretado como que no desean ser iniciados dentro de las rejillas de las energías que estamos creando en la actualidad.
Comiencen ahora y repitan conmigo: Yo, repitan su nombre, conscientemente me comprometo a honrar y aceptar mis deberes superiores de luz de acuerdo con los planes y planos superiores de luz suministrados por el Señor Metatrón y por mi alma. Yo conscientemente me comprometo a abrirme a la fuerza de sanación de la energía zafiro, para sanar y liberar, para disolver y eliminar todas las huellas negativas y limitantes, impresas en esta vida y en vidas pasadas que se han manifestado como una incapacidad o temor, como bloqueo subconsciente o inconsciente de la plena utilización, desarrollo y maestría de mis poderes clarividentes, “clariaudientes y clarisencientes”, incluyendo mi capacidad para comunicar y recibir transmisiones telepáticamente provenientes de los seres superiores de luz. Yo ahora conscientemente, acepto la plena iniciación dentro de los templos zafiro de Shambala y de la escuela superior del Señor Metatrón.
Tomen tres inhalaciones profundas a través de la nariz y exhalen por la boca permitiendo que les llenen las vibraciones que Él emite. Sientan como estas energías se desplazan a lo largo de cada fibra de su ser.
Continuemos ahora: Yo conscientemente solicito que todos los Grandes maestros y educadores y los emisarios de la luz mayor y la sabiduría, el amor más puro y la verdad, me asistan en la apertura de cada área de mi cerebro físico requerida para que éste se abra y sea plenamente receptivo, de manera que pueda hacerme plenamente clarividente, plenamente “clariaudiente” y plenamente “clarisenciente”.
Tres inhalaciones profundas a través de la nariz, exhalando por la boca. Permitan que la resonancia de esta energía se desplace a través de ustedes y se ancle.
Continuemos diciendo: Yo, ( su nombre completo), acepto plenamente la responsabilidad
de solicitar conscientemente y elegir que todas mis capacidades del tercer ojo se activen plenamente. Yo me comprometo y acuerdo servir a Dios, servir a la Diosa Madre , a la Señora Gaia y a la totalidad de la humanidad de cualquier manera que se requiera a través de la utilización de mis capacidades. Yo acepto honrar plenamente y respetar estas responsabilidades en todo momento y de toda forma consciente para ser un embajador y representante de las ordenes superiores y más puras de amor y sabiduría, luz y verdad.

Tomen una inhalación profunda y exhalen.
Continuemos: Yo acepto conscientemente, reconozco y comprendo que si en algún momento Yo abuso conscientemente de mis poderes y lastimo a alguien o a algo de alguna manera, que estos poderes sean inmediatamente desactivados y mi tercer ojo regrese a la frecuencia de la tercera dimensión.
Queridos tomen un momento ahora, continúen mirando a los ojos del Señor Metatrón. Busquen en sus corazones y pregúntense que es lo que desean crear exactamente de cualquier manera que elijan, a través de la manifestación de estos poderes que se convierten en parte integrante de su vida a todos los niveles.
Cuando tengan esto claro en su corazón expresen a viva voz al Señor Metatrón que es lo que eligen exactamente.
El Señor Metatrón y todos esos seres de luz que están ahí para apoyarlos, reconocen lo que ustedes han expresado y en este momento las gemas de luz blanco y zafiro son absorbidas plenamente dentro de los chacras de las palmas de sus manos y se hacen una con sus sistemas energéticos. Retiren ahora sus manos de las manos del Señor Metatrón, únanlas como símbolo de gratitud.
Toquen el tercer ojo de ustedes con sus dedos del medio al inclinarse en gratitud ante el Señor Metatrón y den gracias.
Dentro de esta presencia se manifiesta ahora una magnífica águila coronada que representa la capacidad de ustedes para utilizar sus poderes superiores de receptividad para ver más allá de toda ilusión. Para utilizar sus regalos de la visión ilimitada recién adquirida, usándola para ayudarse a sí mismos y al hacerlo ayudar al resto de la humanidad a despertar a esta misma capacidad. Imaginen al águila coronada sobre el hombro del Señor Metatrón, esta criatura magnífica se inclina ante ustedes. La corona de la cabeza del águila dirigida al centro del templo zafiro. Imaginen ahora que la luz zafiro se hace visible justo sobre el pico del águila donde estaría el tercer ojo de ésta. El rayo de luz zafiro se conecta directamente con el de ustedes. Esta es la bendición y reconocimiento de esta criatura, reconociendo el poder de ustedes, reconociendo el yo auténtico de ustedes y honrando el sendero que han escogido.
Inhalen profundamente a través de su nariz llenando sus pulmones con la energía zafiro. Repitan esto dos veces más y a la tercera exhalación, se manifiestan cientos de brillantes mariposas zafiro y blancas, volando en derredor suyo, trayendo cada una, una bendición, un regalo, una vibración de luz que les asistirá y servirá. Una bendición y regalo que ustedes serán capaces de extender a otros. La energía zafiro trae las bendiciones de las mariposas. Estas mariposas se quedarán dentro del manto zafiro de ustedes y al absorber ustedes cada regalo y bendición, las mariposas se hacen una con su energía. Esto significa que cuando ustedes los absorben, cuando los hayan integrado, estarán listos para extenderlo a otros. Ustedes extenderán las bendiciones mariposa al resto del mundo hasta que haya billones de mariposas de energía llenando los cuerpos de energía de la Señora Gaia , hasta que su mundo se convierta en un cuerpo de bendiciones mariposa.
Es tiempo ahora de agradecer al Señor Metatrón nuevamente, de agradecer a todos esos seres de luz que han estado presentes para atestiguar la iniciación y activación de ustedes, de agradecer a la presencia dévica de la familia zafiro. Den gracias a su alma por haber elegido el adentrarse en el mundo de la quinta dimensión de una conciencia más expandida y de una vida más consciente y responsable.
Como regalo de despedida el Señor Metatrón coloca una magnífica gema blanca y zafiro alrededor del cuello de ustedes, que cuelga sobre el chacra corazón de ustedes, El coloca la palma de Su mano derecha sobre el tercer ojo de ustedes y al ustedes inhalar absorben el mandala zafiro de energía y la firma zafiro de ustedes de la más alta verdad.
Él retira su mano y con el pulgar de Su mano derecho colocado sobre el tercer ojo de ustedes, El activa el símbolo del tercer ojo de quinta dimensión de ustedes. Este está ahora plenamente activo, y será visto y reconocido por todos los seres de conciencia superior. Ustedes serán aceptados y reconocidos como un ser de luz, que practica activamente el servicio superior de la luz. Agradezcan. Coloquen ambas manos sobre su chacra corazón y al retirarlas de su corazón extiendan un poderoso rayo de amor en gratitud. Dense vuelta y retírense del templo zafiro. Atraviesen las puertas doradas de Shambala y al hacerlo agradezcan a los jardines de Shambala por otorgarles la bendición con su belleza y su energía pura. Atraviesen las puertas doradas, ellas se cerrarán tras ustedes, prometiéndoles acceso en cualquier momento. Agradezcan a los seres dragón por su protección. Comiencen a regresar a su estado de conciencia en su cuerpo físico. Inhalen profundamente y al exhalar reconozcan que se están anclando en su cuerpo físico. Cuando estén listos abran sus ojos. Cuando estén listos Yo responderé a sus preguntas.
P: Señor Kuthumi, ¿Cuáles son las implicaciones para mí y el trabajo con las cartas (n.t. especie de tablillas) zafiro que se nos han otorgado, a través de todo lo cuál Usted acaba de guiarnos….? (resto de la pregunta inaudible).
K: Querida, las mariposas están ahora plenamente activas lo que significa que las cartas zafiro han recibido la activación final de su aliento de vida, de manera que ahora es tiempo de darles un cuerpo de expresión. ¿Entiende esto? Sin embargo estábamos conscientes de que sus cartas actuales eran frágiles y tenemos una sugerencia para usted. Tal como lo ha hecho con sus osos, ¿los ha convertido en un juego de cartas, sí? Haga lo mismo con las mariposas y sugerimos un trabajo creativo en el que las personas hagan su propio juego replicando el que usted ha creado. Por tanto la mariposa que ellos escojan replicar o las mariposas, indica cual es la carta zafiro con la que ellos están trabajando y basándose en la información que usted canaliza, esto aportará revelaciones más profundas respecto a la identificación de aquello con lo que ellos están trabajando. ¿Está claro?
P: ¿Por qué necesitarían ellos crearlo?
K: Para poder manifestar sanación. Ciertos individuos necesitan experimentar el proceso de creación física, esto se convierte en un conductor de anclaje para la energía de sanación a la que ellos acceden y que necesitan manifestar. Puede ser que valga la pena y sea aún más viable quizás, el tener talleres de creación de mariposas en los cuales los grupos se reúnan creando sus propias mariposas y al hacerlo experimenten la sanación tanto individual como grupal. Hermana, usted es una poderosa sanadora grupal y a veces su energía se acomoda mejor al trabajo con grupos y no con individuos. ¿Entiende? También le será más fácil al Señor Buda y al Arcángel Miguel canalizar a través de usted, los niveles y vibraciones de energía que se requieren para facilitar la sanación que se necesita. ¿Entiende?
P: Si, ¿Qué han estado haciendo hasta ahora las mariposas?
K: Ellas han estado apoyando el proceso de creación de la plantilla de luz requerida para hacer posible esta primera activación, esto es para el tercer ojo. Su manifestación también creó un vehículo de luz que pudo asistir a cada persona para que fuera capaz de sostener la vibración de su manto zafiro. Cuando la luz zafiro y azul se funden pueden expresarse los más altos niveles del poder intuitivo, el lenguaje de la Diosa. Así que las cartas zafiro son también la voz del maestro interno. La Diosa , ¿entiende?
P: ¿Puedo preguntar por qué hay mariposas blancas volando sobre nuestra ciudad?
K: ¿Se sorprende? El color blanco representa la sabiduría superior, es la luz, el Dios madre/padre presente y disponible para todos los que lo reconozcan. El azul zafiro es la luz y la más alta frecuencia y vibración de la sabiduría de la madre/padre Dios también disponible para todos lo que la reconozcan y acepten. La sabiduría entonces es canalizada a través del chacra de la garganta. ¿Entiende?
P: Señor Kuthumi, ¿puedo preguntar sobre algo que no está necesariamente relacionado con la meditación recién realizada?
K: Puede, es importante para usted obviamente.
P: Pedí el día 11 que se me mostrara en mis sueños claramente el largo sendero de vida espiritual del que hemos hablado con frecuencia. Se me mostró un nombre claramente, y yo estoy pidiendo la confirmación, ¿es él y es el mismo sendero ahora que tuve en una vida pasada en Grecia?
K: Sí lo es, ¿está claro?
P: Lo asumo como confirmación plena y total aunque se me ha dicho otra cosa.
K: Asúmalo como confirmación plena y completa de acuerdo con el plan divino y la voluntad superior de su alma y del alma de él. ¿Entiende lo que esto significa?
P: Si. Gracias Señor Kuthumi. ¿Señor Kuthumi, está él consciente de esto tal como lo estoy yo?
K: Pidamos autorización para acceder al campo de energía de él, un momento por favor. Parece que él está consciente de esto, sí.
P: Porque yo he trabajado con él profesionalmente y en este tipo de trabajo, así que simplemente continuaré entonces y dejaré que todo siga su curso.
K: Precisamente, y es por esto que le dijimos hace unos minutos de acuerdo con el plan divino y la voluntad mayor de su alma y del alma de él. ¿Está claro?
P: Si. Gracias Señor Kuthumi.
K: Por nada.
P: (Inaudible)… lo que esté destinada a hacer pero no estoy segura por donde comenzar y como hacerlo.
K: Hermana dedique algún tiempo para pensar sobre aquellas cosas en las que usted realmente disfruta invertir su tiempo y energía en este momento en su vida y que le darán una clara indicación de cual debe ser su próximo paso y confíe en que cada paso que suceda al anterior se desplegará automáticamente como resultado de su iniciación actual. ¿Está claro? También añadiremos en este tiempo confirmando lo que se le dijo hace poco, permita que el reino animal facilite su cambio actual. ¿Está claro? Sugerimos felinos o pájaros, sin embargo si a usted le atrae otra especie hónrese a usted misma. ¿Está claro?
P: Inaudible.
K. Lo primero que debe hacer hermana es confiar implícitamente de este momento en adelante en que a usted se le mostrará exactamente que hacer y cuando hacerlo. El proceso inicial como resultado de su iniciación se refiere a confiar en lo que recibe, desarrollando niveles superiores de sensibilidad y receptividad para que pueda oír, ver y sentir lo que le presenta el espíritu. Nosotros sugerimos que lleve un diario de lo que está recibiendo a través de impresiones del pensamiento, en otras palabras, comunicación telepática. Lo que está recibiendo en la forma de sanación, lo que está recibiendo en la forma de estímulos en su realidad externa, lo que otros le trasmiten. Escriba sus dudas, escriba sus temores. Persevere, sea consistente y diligente y reconocerá en breve como utilizar estos nuevos poderes, usted reconocerá a su ego y reconocerá a su voz superior.
P: (Inaudible) ¿será ella capaz y podrá llevar a sus hijos autistas a la meditación?
K: Ciertamente, sí. Sugerimos el uso de la meditación, diferentes tipos de meditación con ellos. Mediten con ellos tocando algo que incorpore energía de vida, ejemplos de fuerza de vida como cristales, flores, a veces hasta animales y quizás llevándolos a sitios donde los animales se utilicen con el objetivo de la rehabilitación, el recibir energía a cambio a medida que se rehabilitan sería ideal. ¿Está claro?
P: Señor Kuthumi, ella quiere saber si hay alguna conexión entre los colores en el…. ¿?

Y los colores de la meditación que hemos hecho hoy.
K: Creemos que sí, ¿lo cree ella?
P: Respecto a los proyectos en que estoy involucrada (inaudible). ¿Podría decirme si esta idea del libro es buena?
K: ¿Se refiere a la información sobre vidas pasadas? Lo vemos apropiado, tenemos una sugerencia adicional que hacerle, hay otra persona a quien usted puede involucrar que también hará una valiosa contribución y será capaz de asistirle para que usted pueda acceder a más de su propia historia, se trata de la hermana Nasim. Por supuesto con el consentimiento de ambas. ¿Está claro? Por nada.
P: ¿Hay algo que pueda sugerirme para mejorar mis programas de radio, voy a hacerlos en dos idiomas (inaudible).
K: Querida hermana, la tecnología es una herramienta poderosa de comunicación y trasmisión de energía. Sugeriríamos que usted cree físicamente una plantilla de energía. Una plantilla que represente el estado de conciencia del alma y la intención del propósito que yace tras su programa. Cada vez que usted salga al aire, o ponga sus manos en esta plantilla o visualice como esta plantilla lo envuelve todo, animado e inanimado en el entorno que usted ocupa y pídale a la energía de la plantilla que se extienda para tocar el corazón y mente de todas aquellas almas encarnadas o desencarnadas que recibirán las bendiciones, la ayuda y las respuestas que usted les ofrece. ¿Está claro? Por nada.
P: Ahora yo se lo que tengo que hacer, pero lo que quería preguntar a Usted: fui a una Prueba Bioenergética de Estrés y todas mis glándulas estaban desconectadas por lo que estoy bajo medicación, también surgió una fatiga crónica también. ¿Está ayudando la medicación a mis glándulas? ¿Hay algo más que pueda hacer?
K: Querida hermana, el proceso a través de cual la condujimos en el día de hoy contribuirá ciertamente a esto como explicamos si usted recuerda, una de las razones por las que las glándulas se salen de sincronización por así decirlo. Así que mientras más energía atraiga hacia su espacio, le será más fácil a sus glándulas el equilibrarse. La medicación ayuda en su proceso pero sea receptiva a su cuerpo porque éste le dirá exactamente cuando necesita detener la medicación. ¿Está claro? Por nada.
K: Hermana, ¿ha creado ya su mandala dorado?
P: He hecho uno.
K: Entonces utilícelo. Acuéstese sobre la tierra y ponga el mandala entre su cuerpo físico y la tierra en cualquier punto de los chacras que sienta atracción y entonces establezca la intención de elegir, en otras palabras, cualquier proceso de sanación, de integración que usted quiera que le sea facilitado. ¿Entiende?, por nada.
P: Señor Kuthumi, ¿puedo hacer otra pregunta sobre mi plantilla? ¿Puedo crearla sobre un cristal? Puedo programar toda la plantilla sobre un cristal?
K: Si. Es posible.
P: Señor Kuthumi, puedo hacer también una pregunta más por favor? Esta relación, este hombre que se me ha mostrado. Pediría que se me mostrara el propósito de mi alma, ¿está mi propósito conectado y asociado a la relación con este hombre?
K: Es una parte de esto pero no totalmente, ¿entiende?
P: Sí y también ¿necesito hacer alguna sanación y liberación relativa a la vida que compartimos en Grecia? He hecho algún trabajo.
K: Parece que todavía hay energía en el área del chacra de la garganta y puede pedirle a sus ángeles de sanación que la ayuden en esto.
P: ¿Puede acceder Félix a la sabiduría de los Maestros y a la luz en Shambala?
K: ¿Está preguntando si puede o si es capaz?
P: ¿Es capaz de hacerlo?
K: Sí. La mayoría de los autistas o aquellos que se consideran como niños que enfrentan desafíos mentales son capaces de hacerlo.
P: ¿Ayudaría que él llevara un zafiro en este momento?
K: Ciertamente. Si usted puede, sugerimos que todos ustedes se conecten con esta energía físicamente. Pueden utilizar o el cristal de zafiro o la gema. Diríamos que lo que puedan costear económicamente, ¿sí?
Y es así queridos que bendecimos a cada uno de ustedes con la luz zafiro y con las bendiciones de las mariposas. Reconocemos a su yo auténtico, a su verdad y a su luz. Confíen en los muchos brazos invisibles que les sostienen, les portan y les reconfortan y sepan que nunca están solos porque todos somos uno y estamos siempre con ustedes en todas las formas posibles. Que la luz y el amor del Dios Madre/Padre sean eternamente presentes; una fuente abundante de inspiración, de motivación y de sanación. Que todo esté bien siempre en su mundo.
Yo Soy Kuthumi, Señor del Amor y la Sabiduría y les saludo y bendigo en la luz. Adonai.


viernes, 1 de octubre de 2010

Meditación para Liberar y Transmutar

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Cierras los ojos te concentras en tu respiración, en cada inhalación imaginas que del Centro Galáctico emana una luz que entra por tu nariz, recorriendo cada parte de tu cuerpo,activando cada átomo de tu cuerpo,cuando exhalas, imaginas que dejas ir todos tus problemas.

Te concentras en ello.la VISUALIZACION ES LO IMPORTANTE

Comienzas a imaginar que corres por un bello campo,lleno de flores,de arboles,de diferentes animales, corres y te sientes libre, te das cuenta que cada vez puedes correr un poco mas rápido,vas sintiendo tu cuerpo en cada paso,mas ligero, hasta que tu corazón mismo sabe que puedes volar, lo siente.

Tomas impulso colina arriba, y te lanzas al aire, puedes sentir el viento como cada vez mas acaricia tu rostro, sientes en tu corazón esa plenitud de Sentirte libre, recorres los campos, las montañas,vuelas con las aves, y reconoces el Ser planetario que eres..pero te das cuenta que aun puedes volar mas allá, del cielo en que ahora lo haces, y sabes que lo puedes hacer, pero tienes que volverte mas ligero.

En ese momento una voz sublime que escuchas en tu corazón, te dice:

Libera!, Libera todo! para poder volar en los cielos celestiales, lo único que puedes llevar es el Amor, no tiene caso seguir con esa mochila tan pesada, tu entrenamiento a terminado, ahora comienza tu Maestría del Ser.Vamos! siempre haz Podido! esta vez no será distinta.

Tu corazón late con fuerza, sabe lo que tiene que hacer y como lo tiene que hacer. Sabes que te haz preparado por todas las vidas para llegar a esto.

Con toda tu intención y con toda tu fe, tomas el mayor impulso alcanzado en tus vidas, y sales disparado como un rayo de luz hacia el Sol, mientras te repites, YO SOY LUZ,YO SOY LUZ,YO SOY LUZ, SOLO DE LUZ ESTA CONFORMADO MI CUERPO,Y SOLO EN LA LUZ REGENERO MI CUERPO. PIDO LA AYUDA DE TODOS LOS SERES DE LUZ, MAESTROS ASCENDIDOS, ANGELES Y ARCANGELES QUE HABITAN EN MI SER, QUE ME ASISTAN EN ESTA TAREA.

Ahora te encuentras frente al Sol, rodeado de todos esos seres de Luz, que están ahí para asistirte, ahora, tu sabes cuales son esas energías pesadas que aun tienes, los miedos mas profundos, la incertidumbre mas abrumadora,todas esas emociones o sentimientos negativos, que guardamos por simple hecho ser humanos,este es el momento dejar ir todo.

Todas esas energías Densas las emanas de tu ser hacia el Sol! y visualizaras como se queman todas en un fuego Verde-Dorado Cósmico , a la par de esto, les das las gracias a todas esas energías, por el aprendizaje que te han dejado,y con amor las regresas para que sean recicladas y reinsertadas.

Estas energías no serán necesarias mas!, al lugar donde vamos para continuar con la Maestría, solo trabaja en la luz.

Y al ir liberando vas sintiendo tu cuerpo mas liviano,cada vez mas liviano, hasta que te das cuenta que tu cuerpo ah desaparecido, y en cambio solo quedo una luz fulgurante, pero que puede percibir todo con la mayor perfección, obtienes una vista de 360º y sientes la presencia de miles de hermanos a tu alrededor, cuando te das cuentas, todas son estrellas, al igual que tu.

Notas que cada una de las estrellas se encuentra emanando rayos de luz hacia todos lados, pero en especial a la tierra, te unes con ellas, porque sabes que puedes,lo sientes en tu corazón,y con tan solo pensarlo empiezas a emanar una luz tan potente, que tu cuerpo vibra de la intensidad, y sabes que es tan solo una pequeña parte de tu poder.

Esa luz que cada una de las estrellas están emanando ala tierra,al chocar con la estratosfera se descompone en 7 rayos de distintos colores: blanco,azul,rosa,amarillo,violeta,verde y oro-rubí.que circundan la tierra en una esfera multicolor

Rodeando al planeta de: PUREZA-ASCENCION,EQUILIBRIO-FELICIDAD,TOLERANCIA-OPULENCIA,ILUMINACIÓN-FUERZA MENTAL,TRANSMUTACIÓN-PERDON y SERENIDAD-PAZ.

Con todo el amor envías de regreso ala madre tierra, y a todos los hermanos esa energía, de luz, de amor, de paz, de bienaventuranza, como parte del intercambio de experiencias y enseñanzas otorgadas por todos!

Cuando te sientas satisfecho, agradeces a tus demás hermanas estrellas, por estas realizando esta tarea!, agradeces a tu Ser Superior por asistirte en esta tarea tan importante! y agradeces al Padre/Madre por Permitirte realizar esta meditación, y así continuar con el designio encargado por Él a ti!

TOMAS UN GRAN ALIENTO, aprecias el firmamento, sabes que ahora puedes regresar ahí y realizar tu trabajo cuando mas lo desees, tu corazón ah cambiado de frecuencia y ahora tienes acceso al cosmos entero.

Poco a poco vas regresando,capturando todas esas sensaciones que puedan existir al ir retornando ala tierra, tu eres parte de todo y todo es parte de ti!..hasta que llegues a tu cuerpo

Te enfocas de nuevo en la respiración, recuerda que en cada inhalación, la energía del cosmos entra por tu cuerpo y ahora cuando la exhales, exhalaras puro amor!

NAMASTÉ!

soy un mensajero..y el mensaje es lo importante!…gracias a todos! porque son parte de mi!..

esto es tan solo parte del inmenso sentimiento por ser hermanos..hermanos planetarios!